La terquedad de seguir haciendo periodismo y memoria

En Realidades, nos hemos propuesto recuperar la memoria histórica y nos preocupa en sobremanera que Nicaragua ya no cuenta con ella. El sandinismo se ha encargado de borrar los recuerdos de la primera etapa de su dictadura pues de acontecimientos nefastos, como el conocido popularmente como La Piñata, el Servicio Militar y la Contrarrevolución, ya casi no quedan registros y estos se convirtieron en un espejismo.

Créditos

Autor: Houston Castillo Vado

  • San José, Costa Rica
  • Jun 7, 2024
  • 8:31 am

Seis años no son fáciles. Hay quienes lo han perdido todo; unos han decidido reiniciar sus vidas y otros continuarla, pero ninguno es cobarde. Cada quien, en la medida de lo posible, procura salir adelante a pesar de la desesperanza provocada por la impunidad con la que la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo han operado en los últimos 40 años.

En ese contexto, hemos decidido seguir ejerciendo el periodismo.

Tras el allanamiento de las instalaciones del canal 100%Noticias, del diario La Prensa y del semanario Confidencial, Nicaragua ha perdido parte de su memoria.

Y es que la memoria de nuestro país no solo se reflejaba en los monumentos que fueron demolidos por el régimen y que evocaban procesos históricos, como el Faro de la Paz, instalado por el gobierno de la expresidenta Violeta Barrios de Chamorro, sino también en relevantes producciones escritas o audiovisuales, como la hemeroteca de La Prensa, los videos de la represión del 2018 grabados por 100%Noticias y la impresionante biblioteca de la Universidad Centroamericana (UCA), que fueron desaparecidas porque testimoniaban nuestra desdicha.

Nada de eso ha quedado.

Desafortunadamente, se cumplió lo que advirtió el ignominioso exfuncionario sandinista Hernán Estrada, ex procurador general de la República, quien un año después de que Ortega asumiera el poder en 2008 reveló que “bastaría un llamado del jefe de Estado, del líder político del Frente Sandinista, comandante Daniel Ortega, a su militancia y no quedaría piedra sobre piedra sobre ningún medio de comunicación”.

“Si el comandante Daniel Ortega dispusiera llamar a las calles, no quedaría piedra sobre piedra sobre este país y sobre ninguna emisora y sobre ningún canal (de televisión), pero, gracias a Dios, no lo ha hecho por la sabiduría y la serenidad del gobernante que tenemos”, admitió Estrada.

La serenidad de Ortega y de su esposa Rosario Murillo se terminó años después con el rompimiento del idilio económico establecido con los empresarios y con otros sectores sociales influyentes como la Iglesia católica.

Por lo expresado anteriormente, en Realidades, nos hemos propuesto recuperar la memoria histórica y nos preocupa en sobremanera que Nicaragua ya no cuenta con ella. Hasta los archivos de la dictadura somocista son difíciles de encontrar.

El sandinismo se ha encargado de borrar los recuerdos de la primera etapa de su dictadura, pues de acontecimientos nefastos, como la infame “Piñata”, el sangriento Servicio Militar y la guerra contra la Resistencia Nicaragüense (que llamaron Contrarrevolución), ya casi no quedan registros.

Se convirtieron en un espejismo y, por ello, en Realidades, continuaremos informando y contando la historia, las desventuras de nuestro pueblo hasta que las fuerzas y los recursos lo permitan, sin apasionamiento político y con fidelidad a los hechos y a la memoria.

Ha sido difícil comenzar, pero ha valido la pena por Nicaragua.