• abr. 14, 2024
  • 5:20 PM

Los regímenes autoritarios no saben de equidad

Para las feministas, el cambio de régimen debe colocar en el centro de las transformaciones sociales, el reconocimiento y ejercicio de los derechos de las mujeres y seguiremos luchando hasta lograrlo.        

Créditos

Autor: María Teresa Blandón

  • San José, Costa Rica
  • Oct 17, 2023
  • 3:00 pm

El reconocimiento y ejercicio efectivo de derechos requiere de la construcción e interiorización de valores democráticos necesarios para propiciar ambientes favorables al diálogo plural entre el Estado y la sociedad civil.

En Nicaragua venimos de una larga historia de gobiernos autoritarios que para sostenerse en el poder recurren a pactos entre elites políticas, económicas e intelectuales, que despojan al resto de la ciudadanía del derecho a intervenir en los asuntos públicos. El modelo de diálogo y consenso instalado por el régimen de Daniel Ortega con los grandes empresarios, supuso el desmantelamiento de la endeble democracia y el uso creciente de la coerción y la represión para eliminar a las voces disidentes.   

Contrario a la estrategia de concentración de poder, censura y exclusión, el régimen Ortega Murillo desplegó una estrategia discursiva encaminada a presentarse como un gobierno de los pobres y comprometido con los derechos de las mujeres. 

Frente a esta evidente perversión de la realidad, las organizaciones feministas nicaragüenses han aportado toda clase de evidencias que confirman la ausencia de una estrategia para reducir la pobreza y las brechas de desigualdad social y de género durante los 16 largos años de gobierno Ortega Murillo.   

La penalización absoluta del aborto que ha provocado la muerte de mujeres de escasos recursos; la falta de acceso de las mujeres campesinas a la tierra; los trabajos precarios y los bajos salarios; el desmentalamiento de los mecanismos de atención a la violencia machista que año con año cobra la vida de decenas de mujeres y niñas; el incremento sostenido de embarazos en niñas y adolescentes que nos coloca en el segundo lugar de la región; el deterioro creciente de la calidad de la educación publica; el ocultamiento de estadísticas que permitan reconocer las crecientes brechas de desigualdad, forman parte de la deuda histórica que el estado tiene con los sectores mas empobrecidos, incluyendo a las mujeres.  

En medio de la represión desatada en abril del 2018 como respuesta a las protestas que convocaron a miles de nicaragüenses de todos los estratos sociales, el régimen totalitario  vuelve a recurrir al discurso de equidad de género a través de la publicación de cartillas que hablan sobre los derechos de las mujeres o promoviendo a mujeres policías en el escalafón de mando de esa institución.   

Mientras tanto, ha clausurado más de 300 organizaciones de mujeres y confiscado sus bienes, obligado al exilio a decenas de defensoras de derechos de las mujeres y disidencias sexuales; ha impuesto la censura para evitar cualquier tipo de denuncias o demandas; se ha negado a responder a los requerimientos de organismos de derechos humanos regionales y globales como acaba de ocurrir con el informe solicitado por la Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminacion hacia las Mujeres (CEDAW); mantiene a más de 16 presas polìticas vìctimas de toda clase de malos tratos; entre otras violaciones a los derechos de las mujeres. 

Entendemos que un gobierno totalitario como el de los Ortega Murillo al carecer de legitimidad, no ofrece ningún tipo de alternativa viable para enfrentar los graves problemas de la pobreza, la desigualdad y la violencia que afecta al conjunto de la sociedad nicaragüense y de manera particular a las mujeres. Una vez más las marcas de la cultura machista, el autoritarismo y la corrupción, son obstáculos principales para atender las demandas históricas de las mujeres.

Para las feministas, el cambio de régimen debe colocar en el centro de las transformaciones sociales, el reconocimiento y ejercicio de los derechos de las mujeres y seguiremos luchando hasta lograrlo.        

Maria, Teresa Blandon sociologa nicaraguense

María Teresa Blandón

María Teresa Blandón es una socióloga y feminista nicaragüense. Actualmente se encuentra exiliada en Costa Rica